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Neuroeducación
para todos
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Cómo convertir tus sueños en realidad

“Si quieres algo que nunca tuviste, debes hacer algo que nunca hiciste” Thomas Jefferson.

Todos los seres humanos tenemos sueños que nos gustaría cumplir aunque algunos se encuentren en un plano inconsciente, todos tenemos deseos que nos rondan por la mente al igual que la abeja revolotea alrededor de una flor antes de posarse en ella; todos hemos tenido alguna vez una idea fantástica que podría haber cambiado nuestra vida…

…pero no todos conseguimos que la mayoría de esos anhelos se conviertan en realidad.

¿Qué hace que sea tan complicado para algunos de nosotros? ¿Por qué nos cuesta tanto? ¿Qué marca la diferencia?

La receta que utiliza la gente conseguidora de sueños tiene 3 ingredientes básicos que no pueden faltar:

50% de QUERER que suceda.

30% de CREER firmemente que puedes lograrlo.

20% de TRABAJAR para encontrar la forma de llevarlo a cabo.

Lo más sorprendente es que la mayoría de las sueños se truncan porque les falta el ingrediente más crítico: QUERER.

La dificultad principal que encuentra nuestro cerebro es pasar de “desear que suceda” a “QUERER que suceda”.

A nuestra mente le resulta muy estimulante imaginar todo aquello que deseamos, encuentra una gran satisfacción en proyectarse a un nuevo mundo donde es posible una vida mejor. En muchos casos puede llegar a convertirse incluso en un hábito de vida con sus 3 etapas cerebrales características:

  • El desencadenante, es decir, una señal externa que activa nuestro cerebro y le conecta al sueño. Ejemplo: puede ocurrir al remover un café caliente, cuando vemos una escena de película que nos emociona, cuando nos sentamos en el sillón de casa después de una jornada agotadora de trabajo, etc. Las posibilidades son infinitas y específicas de cada persona.

  • La acción de imaginar en sí misma, es decir, ese pensamiento idílico en el que nuestra mente se recrea y visualiza de forma más o menos concreta una escena futura de nuestra vida.

  • El mecanismo de recompensa en el que nuestro cerebro genera dopamina, serotonina, endorfina, etc y esto provoca en nosotros una sensación inmediata de bienestar y mejora del estado de ánimo. Por tanto, se refuerza este ciclo de retroalimentación positiva del cerebro y hay más posibilidades de repetirlo en el futuro.

No hay nada malo en soñar despierto. El problema se presenta cuando no avanzamos de ahí y nos quedamos sistemáticamente en un plano imaginario, proyectivo e irreal gracias a la capacidad de nuestro pre-frontal de imaginar cosas que no han sucedido aún y que quizá nunca sucederán.

La clave está en pasar a la acción. Ser capaz de aterrizar ese deseo y convertirlo en un objetivo o conjunto de objetivos que nuestra mente quiera y vea plausible lograr.

Tres pasos son imprescindibles para que se produzca esta transición hacia el mundo de lo real:

1º Reformular nuestro deseo de manera que sea más comprensible, más tangible, más factible para nuestra mente.

Consejo:

  1. Escribe en un papel lo que quieres lograr.

  2. Comienza tu formulación con un “Quiero…”.

  3. Sé lo más específico posible y describe qué, cuándo, dónde y con quién quieres lograrlo.

  4. Desglósalo en partes si vas a tardar más de un año en lograr tu sueño.

  5. Asegúrate de que tu objetivo más inmediato no supere los 12 meses.

2º Alinear objetivos con tu lenguaje verbal y no verbal para darles coherencia, credibilidad y fuerza.

Consejo:
Verbaliza en voz alta tu objetivo delante de un espejo y observa cómo te sientes al escucharte. Haz pequeños ajustes en tu postura, en tus gestos y en tu respiración hasta que estés plenamente satisfecho con lo que ves, escuchas y sientes.

Sentidizar, es decir, expresar la necesidad de impregnar tus objetivos con información proveniente de los 5 sentidos. Esta es una palabra que hemos creado en PiensaPiensa porque las imágenes, los sonidos, las sensaciones, los olores y los sabores, son el vehículo de comunicación que utiliza nuestro cerebro inconsciente para recibir y expresar información. Por lo tanto, si queremos que esta parte de nuestro cerebro juegue a nuestro favor y nos ayude a avanzar hacia nuestros objetivos es importante que los sentidicemos.

Consejo:
Cierra los ojos, respira hondo y dedica unos minutos a visualizar, escuchar, sentir, o incluso oler y saborear ese momento en el que logras alcanzar tu objetivo.

 

Convertir tus sueños en realidad es una habilidad que se puede aprender. Como todo proceso de aprendizaje implica generar una nueva red neural eficaz para nuestro propósito.

Tu mejor aliado es la práctica. Cuanto más entrenes estos pasos, más rápido te convertirás en un conseguido de sueños.

¿Quieres convertirte en un conseguidor de sueños? 

Ángel Cámara es socio fundador de PiensaPiensa, empresa dedicada a hacer accesible a todos los públicos los beneficios de la Neuroeducación. Coach certificado, economista, máster en PNL por la IAPNLP, conferenciante y emprendedor del sector educativo, con una extensa carrera directiva internacional. Su misión personal “ayudar a las personas a sacar la mejor versión de sí mismos”

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