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Neuroeducación
para todos
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Respiración abdominal para tu serenidad

Respiración abdominal

“La respiración es como un interruptor que puedes conectar o desconectar tus emociones” – Ángel Cámara, socio fundador PiensaPiensa.

 

 

 

 

 

En esta ocasión vamos a compartir con vosotros una de las herramientas más sencillas y eficaces para combatir estados de intranquilidad o nerviosismo puntual: la respiración abdominal.

¿Por qué es tan eficaz?

Cuando estamos en situaciones de estrés o ansiedad se activa nuestro sistema nervioso simpático. Este forma parte a su vez del sistema central autónomo, y hace que nuestro cuerpo reaccione provocando alteraciones del organismo: nuestra respiración y nuestro corazón se aceleran, se incrementa el flujo sanguíneo, las pupilas se dilatan, el esfínter se contrae, etc. Se trata de reacciones que se producen de forma inconsciente. Es muy útil porque nos prepara para estar alerta y poder reaccionar a potenciales desequilibrios internos o externos.

Sin embargo, en ocasiones cuando no conseguimos solucionar aquello que nos preocupa y ese nerviosismo se agudiza también puede ser incapacitante e impedirnos resolver una situación que requiere de más calma y serenidad.

Es entonces cuando resulta útil activar el sistema nervioso parasimpático, que también forma parte del sistema central autónomo, y se encarga de provocar o mantener un estado corporal de descanso o relajación tras un esfuerzo o para realizar funciones importantes como la digestión o el acto sexual. Actúa sobre el nivel de estrés del organismo disminuyéndolo. Realiza funciones opuestamente complementarias con respecto al sistema nervioso simpático.

Lo interesante es darse cuenta de que al ser sistemas complementarios la activación o incremento de uno de ellos supone la desactivación ó disminución del otro. Por ese motivo, al ser la respiración un vehículo para activar el sistema nervioso parasimpático, resulta una herramienta muy eficaz.

¿Cómo podemos practicar la respiración abdominal?

  • Paso 1: inspirar despacio por la nariz y hacer que el aire que va entrando hinche tu abdomen como si quisieras sacar tripa.

Consejo: puede ayudarte imaginar que tienes un globo en tu abdomen y que el aire que entra por tu nariz lo hincha. Este truco ayuda también a los más pequeños de la casa a hacer el ejercicio.

  • Paso 2: expirar el aire lentamente por la boca y hacer que tu abdomen se retraiga como si quisieras juntarlo con la espalda.

Consejo: imagina ahora que el globo se deshincha totalmente y no queda aire en su interior.

  • Paso 3: repetir este ejercicio al menos 10 veces hasta que recuperes la calma y serenidad que vas buscando.

Consejo: otro truco que también puede ayudarte es colocar una mano sobre tu abdomen para sentir cómo aumenta y disminuye con cada respiración.

Practica la respiración abdominal al menos 1 vez al día durante las próximas 3 semanas y afianza tu técnica.

De esta forma será más fácil que funcione rápida y eficazmente cuando se presente una situación de estrés o ansiedad en el futuro y necesites recuperar la calma.

Si la incorporas como una rutina en tu vida, será mucho más fácil que te funcione rápida y eficazmente cuando se presente una situación de estrés o ansiedad en el futuro y necesites recuperar la calma.

¿Quieres aprender este y otros trucos para aplicar neuroeducación en tu día a día?

Ángel Cámara es socio fundador de PiensaPiensa, empresa dedicada a hacer accesible a todos los públicos los beneficios de la Neuroeducación. Coach certificado, economista, máster en PNL por la IAPNLP, conferenciante y emprendedor del sector educativo, con una extensa carrera directiva internacional. Su misión personal “ayudar a las personas a sacar la mejor versión de sí mismos”

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