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Triple P- ¡stop a las listas de tareas interminables!

“No es suficiente con saber qué es lo más importante para uno. Hay que saber porqué es importante y comprometerse a hacer que lo sea realmente cada día de nuestra vida”

Ángel Cámara

Este mes quiero compartir contigo una herramienta que te ayudará a centrarte en lo que realmente marca la diferencia en tu vida, en lo más importante para ti. Es especialmente útil si eres de los que casi siempre tiene una lista larga de tareas pendientes: “Triple P”.

¿Te sientes frustrado porque no consigues encontrar la manera de que tu visión personal o laboral se haga una realidad? ¿Tienes la sensación de tener que dar cada día más y no obtener a cambio resultados extraordinarios?  ¿La lista de tareas pendientes no te da un respiro?

Hoy en día cada vez tenemos más exigencias personales y laborales. La mayoría de nosotros luchamos en el día a día por mantener la cabeza fuera del agua y avanzar en nuestra vida.

El principal motivo por el cual experimentamos tantas dificultades es que intentamos cubrir todas esas exigencias apoyándonos en un sistema de creencias, valores y estrategias obsoletas que utilizaban nuestros padres y abuelos con éxito hace muchos años. ¡Ese sistema funcionaba hace décadas, pero ahora es muy ineficiente!

Hay una gran diferencia entre poner ticks en tu lista de tareas y lograr tus objetivos. La primera te mantiene ocupado, te proporciona una sensación de utilidad, te hace sentir que eres importante porque casi nunca tienes un hueco libre. Al mismo tiempo extrae tu energía creativa, ocupa cada vez más tiempo en tu vida y hasta puede llegar a distraerte de tus objetivos reales.

¿Cuántas veces acabas tu día con un montón de ticks en tu lista, pero agotado y con la sensación de no haber dado ningún paso significativo?

Te propongo que durante el mes de junio cambies tu enfoque y pongas en práctica el sistema PPP:

P= Punto final (FOCO)

P= Porqué (MOTIVACIÓN)

P= Propulsión (ACCIÓN CONTUNDENTE)

 

Vamos a verlo paso a paso:

PRIMER PASO: Todo debe comenzar por una definición lo más detallada posible del punto final al que quieres llegar. La mayoría de las veces nos ponemos en marcha y  empezamos a llevar a cabo una lista de tareas sin tener claro qué quiero conseguir exactamente. Esto es altamente ineficiente y acaba drenando tu energía.

Imagínate que arrancas tu coche y comienzas a dar vueltas sin saber exactamente hacia dónde te diriges. En muchas ocasiones acabarías en sitios a los que no quieres ir ó, en el mejor de los casos, emplearías mucho más tiempo y combustible del que realmente es necesario.

Te voy a dar una fórmula sencilla, pero muy eficaz. Elige uno de los objetivos realmente importantes en tu vida. Cada mañana vas a dedicar 5 minutos a visualizar exactamente cómo será ese momento en el que al fin podrás gritar: ¡Sí, lo conseguí!

Siéntate en una postura cómoda pero activa; cierra los ojos y toma 3 respiraciones profundas de esas que llenan y vacían bien tu tripa; y ahora imagínate exactamente qué necesitarás ver, escuchar y sentir para estar seguro de que tu objetivo se ha cumplido.

Pues bien, cada día dedica esos 5 minutos a disfrutar de esa visualización de tu objetivo cumplido. ¡Atención! Si estos 5 minutos no son motivadores, entonces es que no has elegido un objetivo realmente ilusionante para ti. ¡Defínelo de nuevo ó cámbialo por otro!

Consejo: No trabajes nunca con más de 3 objetivos en el mismo período de tiempo. Espera hasta conseguir totalmente uno de tus grandes objetivos antes de incorporar otro nuevo. ¡Tu cerebro necesita FOCO!

 

SEGUNDO PASO: Una vez que tengas claro el punto final es crucial asociarle los porqués a ese resultado que buscas. Esto nos permitirá conectar con nuestras creencias e inyectar emoción a nuestros objetivos. Las creencias son la verdadera gasolina que nos pone en marcha.  ¡Razón y emoción trabajando juntas son siempre invencibles!

Nuestro cerebro se pondrá 100% al servicio de tu objetivo en el momento que tenga claro cuál es el propósito real que buscas cubrir consiguiendo llegar al punto final.

Te propongo una forma sencilla de conectar con tus porqués: una vez que tengas claro el primer paso (visualización del punto final) elabora un listado con todos las razones que te mueven a conseguirlo. Ejemplo: porque quiero que mi familia esté orgullosa de mí; porque mis circunstancias económicas van a mejorar mucho si lo consigo; porque es la primera vez que hago algo que realmente quiero hacer…

Cuanto más grande sea la lista de razones mejor. Algunos de ellos te sonarán grandes y convincentes. Otros quizá te suenen insignificantes y caprichosos. No dejes de apuntarlos TODOS.

Esta lista la vas a guardar en un lugar seguro y vas a releerla cada vez que sientas bloqueo, inseguridad, frustración ó cualquier otra sensación desagradable respecto a la posibilidad de conseguir tu objetivo final.

¡Recuerda que aquí está tu gasolina y es vital recargar tu depósito para no quedarte “tirado”! Todos sabemos lo desagradable y costoso que es “quedarse sin combustible”.

Consejo: Una vez por semana relee tu listado y no dudes en añadir cualquier otro posible porqué que te venga a la mente. A veces nuestro cerebro se resiste a conectar con las verdaderas razones que nos mueven a conseguir las cosas porque las tenemos asociadas a resentimientos, vergüenzas, culpas u otras emociones desagradables. ¡Sé sincero y transparente contigo mismo!

TERCER PASO: Esta última fase me gusta llamarla “propulsión” porque consiste en planificar un gran “chorro de acciones” dirigidas a propulsarte hacia tu objetivo final.

Una vez que tienes claro el punto final al que te diriges y que le has asociado tus porqués, es el momento de diseñar un plan de acción que te lleve allí. Hay quién prefiere hacer un esquema cronológico con pasos a dar; hay a quién le gusta utilizar mapas visuales; ó incluso, la típica lista en papel u ordenador enumerando todo lo que vas a hacer puede ser el método correcto para ti.

Cualquier sistema es válido siempre que implique “propulsión”, es decir, siempre que incluya un número contundente de acciones que te hagan tener la sensación:” ¡Waooo! ¡Si hago todo esto seguro que lo consigo!”

Consejo: En el proceso descubrirás que hay distintas maneras de llegar a un mismo punto final y, por lo tanto, si el primer “chorro de acciones” no funciona tan bien como pensabas siempre puedes probar algo diferente. Además te darás cuenta de que no hay que hacer obligatoriamente todo lo que está planificado siempre. ¡No busques solo poner un tick! En muchos casos unas pocas acciones resultan ser clave y decisivas para marcar la diferencia. Cuando veas que algo está funcionando, profundiza e insiste en ello.

La herramienta “Triple P” es altamente eficaz porque conecta con varios aspectos esenciales del funcionamiento de nuestro cerebro. En esta ocasión voy a comentar dos de ellos:

  • Menos es más”: nuestro cerebro funciona mucho mejor cuando tiene claro en qué debe centrarse. No lleva nada bien la dispersión, ni la incertidumbre. En origen está diseñado para un único objetivo: la supervivencia. Así que saber lo que quieres le va a ayudar a relajarse y trabajar consciente e inconscientemente para ayudarte en tu propósito, siempre que sea bueno para tu vida y la de los que te rodean.
  • Creer es poder: este principio lo resumía bien Henry Ford cuando decía “tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Así que trabajar en la visualización del punto final de nuestro camino impregna a nuestro cerebro de una confianza indispensable a la hora de conseguir grandes retos en nuestra vida. Si a eso le añadimos una poderosa razón (un porqué) para creer que merece la pena conseguirlo, tenemos una receta de éxito.

Mi propuesta para ti este mes es que dejes ya tu obsoleto sistema operativo de largas listas de cosas pendientes y pruebes durante este mes una nueva forma de funcionar.

Revisa en profundidad cuál es tu objetivo u objetivos vitales; clarifica visual, auditiva y cinestésicamente dónde quieres llegar; explora las verdaderas razones que te mueven a querer llegar a conseguirlos. Y por último, ponte en marcha con un “chorro de acciones” posibles que te propulsen a conseguirlo.

Ahora tienes un nuevo sistema operativo para tu vida. Se llama Triple P.

 

¿Quieres comprometerte y cambiar tu vida o prefieres seguir quejándote?

 

Ángel Cámara es socio fundador de PiensaPiensa, empresa dedicada a hacer accesible a todos los públicos los beneficios de la Neuroeducación. Coach certificado, economista, máster en PNL por la IAPNLP, conferenciante y emprendedor del sector educativo, con una extensa carrera directiva internacional. Su misión personal “ayudar a las personas a sacar la mejor versión de sí mismos”

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